
No se porque, pero me da que en este Torneo de Otoño algo así pasará... que Dios se apiade del equipo oscuro.
Carlos.
A veces cruel, a veces injusto, a veces espectacular, a veces sin sentido, a veces incomprensible... pero siempre divertido... sobre todo cuando un puñado de blancos y otro de oscuros se reúnen cada viernes para darle patadas a un balón.
No hay comentarios:
Publicar un comentario