David orgulloso de ser otra vez blanco, Martín no se lo explica y Miguel Ángel mirando atónico: acabo de fichar por los oscuros!
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
A veces cruel, a veces injusto, a veces espectacular, a veces sin sentido, a veces incomprensible... pero siempre divertido... sobre todo cuando un puñado de blancos y otro de oscuros se reúnen cada viernes para darle patadas a un balón.
No hay comentarios:
Publicar un comentario